Ante el grave deterioro de la situación deportiva en estas últimas semanas quiero insistir nuevamente en la necesidad de reflexión y decisiones por parte de los accionistas. Creo que, por responsabilidad, debemos reflexionar todos y actuar inmediatamente, tomando ya decisiones de urgencia en la Junta de Accionistas de mañana, para intentar revertir la situación y activar una dirección con conocimientos y con alguna posibilidad de salvar la categoría.

A día de hoy, a un partido de finalizar la primera vuelta y a nueve puntos de la salvación, ni contamos con un proyecto deportivo ni con un plan de corto plazo que nos permita tener la mínima esperanza de revertir la situación. Los ánimos y la imagen del club están por los suelos y no hay un líder ni una figura de referencia experimentada y capaz de gestionar esta gigantesca crisis. No podemos seguir simplemente esperando y mucho menos durante otro mes más. Tenemos que hacer algo, entre todos, para intentar evitar el descenso a la Segunda B. No podemos quedarnos de brazos cruzados y resignarnos sin más. Sería algo irresponsable.

Expliqué el pasado día 26 que el problema de corto plazo no es el económico, como sí lo fue en otros momentos. Nuestra deuda está reestructurada y ordenada, y a día de hoy tenemos al menos un activo que podemos vender y hacer líquido de manera acelerada y que, por su valor real de mercado, unos 4 millones de euros, permitiría incrementar bien el tope salarial. Y el propio sistema de control económico-financiero de la LNFP hará que todo siga bajo control.

La Junta General de Accionistas es el escenario soberano para tomar decisiones dentro de la legalidad y la normativa del club. Los artículos 223 y 214 de la Ley de Sociedades de Capital facilitan, respectivamente, la separación, nombramiento y aceptación de los administradores.

El deportivismo necesita ya, ahora, sin más dilación, decisiones valientes y un revulsivo que a corto plazo nos devuelva la ilusión y la esperanza. Reflexionemos y adoptemos la idea de Consejo de Administración “de salvación” que ha propuesto Augusto César Lendoiro, y no solo por ser la única propuesta que hay sobre la mesa, sino porque solo tiene ventajas para el Deportivo y para todos, y no tiene inconveniente alguno para nadie, ni para las personas que integrarían el Consejo, ni siquiera en caso de fracasar en el “objetivo de salvación”. Y si alguno no quiere participar así, que al menos proponga otra solución urgente para esta misma Junta.

Pido a los accionistas que a día de hoy son los mayoritarios responsabilidad y generosidad, a los 40 más significativos y en especial a los 10 primeros. El miércoles 18/12 será muy tarde. Abstenerse ahora con la entidad al borde del precipicio no es lo mejor para el Deportivo. Si ahora le fallamos, si ahora nos inhibimos, ¿para qué hemos querido ser los grandes accionistas? No sería de sentido común que en un momento histórico tan negativo y crítico no se actuase ya. Necesitamos cambios relevantes y muy urgentes, en la dirección deportiva, en la dirección del primer equipo, sobre el terreno de juego, y no podemos permitirnos perder ni las próximas cuatro semanas, claves para ajustar esos cambios, ni un mes del mercado de invierno.

Y si hay accionistas relevantes que prefieren no actuar, que al menos dejen a otros que sí lo intenten. Siempre habrá momento para elecciones cuando se dé por finalizada la temporada.

Pido a Tino Fernández, a Hijos de Rivera y a sus consejeros que eviten el error de no actuar. Que reflexionen sobre lo mejor para el Deportivo y para su posible salvación. Son los principales accionistas y los más influyentes entre los mayoritarios. Si quieren dirigir el Deportivo, mejor siempre directamente, pero no es tiempo de inacción ni para que entre un nuevo Consejo de Administración sin conocimiento futbolístico, sin experiencia, ni en prácticas. La mejor opción para el Deportivo no siempre es la que más apetece, pero sería la más honrosa. Hasta la celebración de la Junta de mañana hay tiempo para intentar una senda positiva. Les pido que reflexionen sobre los pros y contras de las alternativas, y que si no ven otra mejor apoyen esta.

Pido a Abanca y a sus consejeros que apoyen un Consejo de unidad y para la salvación. Sería un Consejo provisional, transitorio, y en cuatro o seis meses ya se renovará. Si no se actúa mañana, el próximo mes de marzo seremos muy probablemente un equipo de Segunda B.

Pido a Paco Zas y a los demás consejeros que opten por una salida digna para ellos y buena para el Deportivo, que no permanezcan en el cargo un mes más bloqueando la situación. Que cesen ya mañana. Pueden hacerlo tras la aprobación de cuentas y de la gestión. Piénsenlo.

Pido a Carmelo del Pozo y a todo su equipo técnico que, como profesionales, reflexionen sobre su responsabilidad en los resultados de estos meses y su impacto presente y futuro para una entidad histórica y centenaria como es el Deportivo. Esto es deporte y es fútbol. Mandan los resultados. Y mandan los contratos. Ruego que, por favor, faciliten al máximo su salida.

Seamos humildes y seamos prácticos, actuemos ya, antes de que sea demasiado tarde, por la Institución, por la Ciudad, por los miles de deportivistas repartidos por todo el mundo.

La salvación parece un milagro a día de hoy, pero todavía es posible. No podemos resignarnos.

No debemos permitir que Riazor se vacíe partido a partido. Pido que apoyemos todos hasta el final y especialmente mientras existan posibilidades matemáticas de salvación. Pido a toda la afición, peñas y grupos que se expresen abiertamente, y que hagan saber su opinión.

La mía es pública, y pienso que es muy urgente situar mañana al frente del Deportivo a una persona reconocida, experimentada, con credibilidad y capacidad de gestión deportiva y con un profundo conocimiento de fútbol, que además nos devuelva a todos la ilusión y nos dé confianza en este momento crítico. Sería algo provisional, pero sin duda nuestra mejor opción.

Agradezco a Augusto César Lendoiro que nos haya escuchado, los pasos que ha dado, la generosidad de su propuesta de Consejo de salvación y le pido ahora que, en la medida que pueda, obvie la crítica destructiva y continúe liderando al deportivismo ante este abismo.

 

Jesús Martínez Loira

Accionista del Real Club Deportivo

A Coruña, a 16 de diciembre de 2019